domingo, 30 de octubre de 2016

A Tientas

#historiasdemiedo


Siempre mostré calma ante los problemas de la vida; incluso he presumido de frío y calculador en más de una ocasión, razonar para no desgastarme en histerismos inútiles ha sido siempre una buena premisa para mí. Cauto como mandamiento, ahora no parecía el momento de serlo.
Desubicado, añoro un hilo de luz que me ofrezca un indicio coherente ante mi creciente desasosiego... ¿Dónde me encuentro?, me pregunto mientras procuro ordenar mis negaciones inmerso en esta nada oscura.
No, no debo bloquearme, no es lo deseable, no es lo adecuado… No debo dejarme llevar por el miedo pero... ¿Qué está ocurriendo?
Sumergido en la oscuridad el sudor pasa a ser el protagonista. Los pensamientos no fluyen tan bien cuando notas tu transpiración. Tengo sed y mis labios desean la saliva que trago. Noto como las gotas de sudor inician un lánguido camino por mi frente, es una sensación desagradable, cuesta tanto moverse aquí. Tanteo por enésima vez el estrecho perímetro que me rodea mientras aflojo convulso la corbata de un traje que no recuerdo haber comprado.
Esto se está alargando demasiado y maldigo a la oscuridad mientras cierro el puño y golpeo los límites que acotan a mi cuerpo.
 No hay respuesta y el silencio araña mi ánimo. Nadie responde a mis golpes. Solo y encerrado grito y arreo un par de zapatazos contra la madera y las telas que me rodean. Ni el eco me responde. Mis manos palpan y recorren cualquier centímetro al que son capaces de llegar; con vocación de ojos  mis dedos exploran a tientas cualquier resquicio que pudiera haber entre los tablones que me encierran… Broma o venganza, broma o venganza, murmullo entre dientes. Comienzo a divagar.
Vuelvo a gritar, una y otra vez. Los golpes y patadas se turnan en protagonismo. La oscuridad nunca me desagradó, ni mi soledad, ni los espacios cerrados fueron un problema para mí, pero ahora, todo eso es tan caduco que suena a mofa recordarlo no sirve de consuelo. Mi sudor y mis lágrimas ya tienen sabor a miedo… ¿Era esto lo que querías que reconociese? Admitiré lo que quieras… Lo prometo. Sólo te pido que abras este ataúd… Por favor…






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